¡Solo lo que sirve, donde sirve!
Es tan simple como hacer una limpieza profunda:
- Revisen todo lo que tienen en su espacio de trabajo.
- Identifiquen qué es absolutamente necesario para su trabajo diario o semanal.
- Separen lo que no es útil, lo que sobra, lo que está roto o lo que no debería estar ahí.
Imaginen esto:
- Si abren una gaveta y está llena de cables viejos que ya no sirven, ¿les ayuda a encontrar el cable
que sí necesitan? ¡No! - Si tienen tres desarmadores iguales y solo usan uno, ¿los otros dos están haciendo algo más que
ocupar espacio? ¡No!