• Liderazgo con el ejemplo: Nosotros, como líderes, debemos ser los primeros en aplicar y vivir las 5S.
  • Refuerzo positivo: Reconocer y celebrar los esfuerzos y los buenos hábitos del equipo.
  • Auditorías sencillas: Revisiones periódicas y amigables para asegurarnos de que los estándares se mantengan y para identificar dónde podemos mejorar el hábito.

Recordatorios visuales: Mantener visibles los estándares (Seiketsu) ayuda a reforzar la disciplina.